Aceites orgánicos y aceites esenciales.
Los aceites esenciales a menudo se consideran las hormonas de las plantas y los portadores de su verdadera fuerza vital. Estas esencias concentradas se han utilizado durante siglos para apoyar tanto la salud física como el equilibrio mental y el bienestar emocional.
Efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente. Los aceites esenciales pueden ayudar con una amplia gama de condiciones, desde molestias físicas e inflamación hasta estrés, problemas de sueño y desequilibrios psicosomáticos. Incluso el olor por sí solo puede afectar rápidamente el estado de ánimo, el estado de ánimo y el sistema nervioso autónomo. Muchas personas experimentan una sensación inmediata de calma, energía o claridad cuando utilizan los aceites.
La calidad es esencial Para que un aceite esencial tenga un efecto terapéutico real, debe ser de la máxima calidad. Por lo tanto, los aceites deben provenir de plantas que crezcan de forma silvestre en la naturaleza o que se cultiven orgánicamente sin el uso de fertilizantes ni pesticidas artificiales. El cultivo orgánico es muy importante, porque los residuos de productos químicos pueden terminar fácilmente en el aceite y reducir tanto la eficacia como la seguridad. La altitud sobre el nivel del mar, el suelo y el momento de la cosecha también desempeñan un papel importante en la fuerza y la composición química del aceite.
Composición química compleja Los aceites esenciales tienen una estructura molecular muy rica y compleja. Pueden contener cientos de compuestos químicos diferentes, incluidos alcoholes, ésteres, cetonas, fenoles y aldehídos. Es precisamente esta compleja composición la que confiere a los aceites sus propiedades terapéuticas únicas.
Así actúan los aceites esenciales en el cuerpo Cuando se inhala un aceite esencial, las moléculas afectan el sentido del olfato y envían señales directamente al cerebro y al sistema límbico. Cuando se aplican sobre la piel, penetran a través de los capilares y llegan al torrente sanguíneo. De esta manera, los aceites pueden apoyar tanto al sistema nervioso central, como al sistema hormonal y al equilibrio general del cuerpo.