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EM/SFC: Lo que nos dice la nueva genética sobre el sistema inmunológico, el sistema nervioso y la energía de las células

Jan Fredrik Poleszynski |

DecodeME, marcadores sanguíneos, neuroinflamación y una aleccionadora revisión de los suplementos dietéticos y la tecnología de apoyo

Autor: Jan Fredrik Poleszynski, Uno Vita AS

 

EM/SFC no es lo mismo que estar cansado. Se trata de una afección biológica multisistémica compleja en la que el esfuerzo puede desencadenar un empeoramiento retardado y desproporcionado de los síntomas, denominado malestar post-esfuerzo. La nueva genética de DecodeME y un gran estudio de marcadores sanguíneos fortalecen la comprensión de que el sistema inmunológico, el sistema nervioso, la regulación del dolor y el metabolismo pueden estar involucrados. Los hallazgos son importantes, pero aún no proporcionan un análisis de sangre simple, una prueba genética para el diagnóstico o un tratamiento único para todos.

Este artículo va más allá de nuestro artículo básico sobre fatiga, fatiga crónica y EM/SFC. El objetivo es explicar la nueva biología de una manera fácil de entender y evaluar lo que realmente dice la investigación sobre los nutrientes, las sustancias naturales y la tecnología de apoyo. Las medidas se conocen como apoyo a las funciones corporales normales y al manejo de los síntomas, no como una cura para la EM/SFC.

Explicado brevemente

  • DecodeME encontró ocho regiones genéticas, no ocho "genes ME". Cada variante tiene poco efecto y los hallazgos se publican actualmente como preimpresión.
  • Las señales apuntan en particular a la respuesta inmune después de una infección y a procesos neurológicos, incluido el dolor crónico.
  • Un estudio separado, revisado por pares, encontró patrones sanguíneos consistentes con inflamación crónica, resistencia a la insulina y cambios relacionados con el hígado. No se pudo utilizar ningún marcador por sí solo con fines diagnósticos.
  • La PEM y la gestión individual de la energía siguen siendo el punto de partida práctico más importante.
  • Los suplementos dietéticos y la tecnología pueden ser relevantes como apoyo adaptado individualmente, pero la documentación varía desde estudios clínicos directos en EM/SFC hasta plausibilidad biológica e investigaciones de otras afecciones.

EM/SFC es una intolerancia al ejercicio, no solo una baja energía

La fatiga normal suele mejorar con el sueño, la comida y el descanso. En EM/SFC, una pequeña tensión física, mental, social o emocional puede provocar un claro "accidente" entre 12 y 48 horas después. El empeoramiento puede incluir fatiga, dolor, sensación de gripe, alteraciones del sueño, dolor de cabeza, mareos, confusión mental y aumento de la sensibilidad al sonido o la luz. Esto es PEM.

Los CDC y NICE recomiendan que la actividad se gestione dentro del límite de tolerancia individual de la persona. Los programas de ejercicio fijo con aumentos automáticos no son adecuados para PEM y pueden empeorar la condición. Por lo tanto, el ritmo no significa pasividad, sino una distribución consciente de la carga física, cognitiva, emocional y social.

DecodeME: el mayor estudio genético de EM/SFC

DecodeME es un gran estudio de asociación de todo el genoma, el llamado GWAS, desarrollado en colaboración entre investigadores y personas con EM/SFC. Los investigadores analizaron variantes genéticas comunes en hasta 15.579 personas con EM/SFC y las compararon con alrededor de 260.000 personas de control de origen genético europeo.

El estudio identificó ocho regiones genómicas con una asociación estadísticamente significativa con EM/SFC. Es crucial entender lo que esto significa:

  • Un locus es un área del genoma, no necesariamente un gen específico.
  • Las variantes son comunes en la población y provocan sólo pequeños cambios en el riesgo.
  • Los resultados no pueden utilizarse como diagnóstico individual ni como base para la elección de suplementos dietéticos.
  • El análisis principal se refiere en gran medida a personas con antecedentes genéticos europeos.
  • En julio de 2026, los resultados todavía se publicaban como preimpresión y deben interpretarse en consecuencia.

¿A qué apuntan las señales genéticas?

Los investigadores priorizaron varios genes candidatos cerca de las señales. Éstas son hipótesis de investigación, no un modelo causal ya elaborado.

RABGAP1L

RABGAP1L está relacionado con el transporte intracelular y el manejo de bacterias y virus por parte de las células. La región respalda el interés en cómo las células responden a la infección y regulan el transporte entre endosomas, lisosomas y otras estructuras dentro de la célula.

BTN2A2

BTN2A2 participa en la regulación de las células T. El gen codifica una proteína de señalización que puede ayudar a amortiguar la activación de las células T y afectar el equilibrio entre las diferentes células inmunitarias. Una diferencia genética en esta área puede ser relevante para el equilibrio entre la activación y la regulación negativa del sistema inmunológico adaptativo después de una infección.

OLFM4

OLFM4 se expresa, entre otras cosas, en los granulocitos neutrófilos y participa en la regulación de la inmunidad innata y las respuestas antimicrobianas. La proteína puede suprimir la inflamación e influir en la capacidad del sistema inmunológico para combatir los microorganismos. El significado exacto de EM/SFC aún no se ha aclarado.

CA10

CA10 se expresa altamente en el sistema nervioso y participa en la organización sináptica. La señal DecodeME en esta región se superpuso con una señal genética conocida para el dolor crónico en varios lugares del cuerpo. Esto hace que el área sea particularmente interesante en la investigación del dolor, la hipersensibilidad sensorial y los síntomas neurológicos.

Otros posibles candidatos en o cerca de las regiones están relacionados con las mitocondrias, la señalización sináptica y la regulación de la microglía. Dado que cada locus puede afectar a varios genes, es demasiado pronto para decir qué gen es posiblemente causal.

Sin embargo, el panorama general es interesante: la vulnerabilidad genética parece implicar procesos tanto inmunológicos como neurológicos. Concuerda con el hecho de que EM/SFC a menudo, pero no siempre, ocurre después de una infección. La genética muestra predisposición; no indica por sí solo qué desencadenó la enfermedad en el individuo.

El estudio de la sangre: Patrones biológicos que no se deben sólo a la inactividad

En 2025, Beentjes, Khamseh, Ponting y sus colegas publicaron un análisis revisado por pares de los datos del Biobanco del Reino Unido. Se compararon hasta 1.455 personas con EM/SFC con 131.303 personas de control. Los investigadores examinaron 3.237 características moleculares y celulares y utilizaron métodos estadísticos para distinguir las asociaciones directas de enfermedades de los cambios que podrían deberse a la baja actividad física.

Cientos de rasgos distinguían a los grupos. Un total de 116 fueron significativos tanto en mujeres como en hombres. El patrón fue consistente con inflamación crónica, resistencia a la insulina y cambios relacionados con el hígado. Nueve de las 14 características seleccionadas se replicaron en la cohorte All of Us de EE. UU., y las diferencias fueron más fuertes en las personas con PEM.

Esto es importante, pero no debe sobreinterpretarse:

  • El estudio muestra diferencias de grupo, no un análisis de sangre de diagnóstico completo.
  • Ningún marcador distinguió de manera confiable entre personas con y sin EM/SFC.
  • Los patrones de observación no muestran automáticamente cuál es la causa, consecuencia o objetivo del tratamiento.
  • Los resultados respaldan más investigaciones sobre combinaciones de marcadores y subgrupos biológicos.

Una posible cadena biológica

La investigación no proporciona una explicación universal, pero un modelo de trabajo cuidadoso se puede describir de la siguiente manera:

  1. Una persona tiene una vulnerabilidad biológica que consta de muchos pequeños factores genéticos, inmunológicos y ambientales.
  2. Una infección u otro estrés desencadena una respuesta inmune.
  3. En algunas personas, la interacción entre el sistema inmunológico, el sistema nervioso, la regulación autonómica y el metabolismo energético no está completamente normalizada.
  4. El esfuerzo produce una respuesta desproporcionada con PEM, dolor, deterioro cognitivo, alteraciones del sueño e intolerancia ortostática.
  5. La inflamación persistente y los patrones metabólicos pueden ayudar a mantener el sistema fuera de equilibrio.

Este es un modelo para la investigación, no una cadena comprobada en todas las personas con EM/SFC.

Neuroinflamación, dolor de cabeza y confusión mental.

La neuroinflamación significa procesos relacionados con el sistema inmunológico dentro y alrededor del sistema nervioso. Se pueden incluir microglia, astrocitos, mastocitos, sustancias de señalización y la barrera hematoencefálica.

El término se utiliza a menudo de forma demasiado amplia. En personas con EM/SFC, no existe una prueba de rutina que pueda confirmar la "neuroinflamación", y un hallazgo mecanístico en estudios celulares o en animales no es lo mismo que un efecto clínico documentado.

Sin embargo, la línea de investigación es relevante porque muchas personas tienen dolores de cabeza opresivos o parecidos a las migrañas, sobrecarga sensorial, procesamiento lento de la información, dificultades para encontrar palabras, fallas en la memoria a corto plazo y amplificación del dolor. La señal DecodeME cerca de CA10 y el enriquecimiento de señales genéticas en tejidos relacionados con el cerebro proporcionan más razones para estudiar los mecanismos neurológicos.

Suplementos dietéticos y sustancias naturales: ¿Qué está documentado directamente?

Ningún suplemento dietético está aprobado como cura para la EM/SFC. Una revisión sistemática de 2025 encontró algunas señales positivas, pero concluyó que los estudios son pequeños, heterogéneos y, a menudo, metodológicamente débiles.

Por tanto, es más honesto clasificar las sustancias según el nivel de evidencia que presentar una larga "lista de tratamientos".

Nivel 1: Estudios clínicos directamente en EM/SFC

Coenzima Q10 y NADH

La coenzima Q10 y el NADH forman parte del metabolismo energético y del equilibrio redox de las células. Pequeños estudios aleatorios han informado de mejoras en algunas medidas de fatiga, sueño, calidad de vida y marcadores bioquímicos.

La combinación se encuentra entre las estrategias nutricionales mejor investigadas en EM/SFC, pero la documentación aún es demasiado limitada para prometer un efecto. Los estudios tienen relativamente pocos participantes y los resultados deben confirmarse en ensayos independientes más grandes.

oxalacetato

El oxalacetato es un intermediario natural en el ciclo del ácido cítrico y participa en el metabolismo energético de las células.

En el estudio RESTORE ME, 82 personas fueron asignadas al azar a recibir 2000 mg de oxalacetato o un control al día durante tres meses. La fatiga se redujo más en el grupo de intervención que en el grupo de control.

El estudio fue relativamente pequeño, tuvo varios abandonos en el grupo de control y conflictos de intereses financieros. El resultado es prometedor, pero necesita una replicación independiente antes de poder sacar conclusiones firmes.

L-carnitina y acetil-L-carnitina

La carnitina ayuda a transportar los ácidos grasos a las mitocondrias. Estudios más antiguos y pequeños han mostrado posibles señales de fatiga física o mental, pero los resultados no son suficientes para sacar conclusiones seguras.

La acetil-L-carnitina es particularmente interesante para el sistema nervioso y la energía mental, pero no debe presentarse como un tratamiento documentado para EM/SFC.

D-ribosa

La D-ribosa es un componente básico de los nucleótidos, incluido el ATP. Estudios abiertos han informado mejoras en la energía, el sueño, la claridad mental y el bienestar.

Debido a que los estudios carecen principalmente de un buen control con placebo, no se pueden descartar efectos de expectativas, fluctuaciones naturales de la enfermedad y otros cambios simultáneos.

Probióticos, polifenoles y determinadas combinaciones.

Algunos pequeños estudios han investigado el eje intestino-cerebro, los polifenoles, el microbioma o mezclas de múltiples sustancias. Los resultados pueden proporcionar una base para nuevas hipótesis, pero actualmente son demasiado inciertos para hacer recomendaciones generales.

Nivel 2: Apoyo clínico indirecto por dolor, migraña o afecciones posvirales

PEA – palmitoiletanolamida

La PEA es una amida de ácido graso endógena que el cuerpo produce localmente durante el estrés, el daño tisular y la inflamación. La sustancia afecta, entre otras cosas, al PPAR-alfa y puede modular los mastocitos, la microglía y las vías del dolor.

A veces se hace referencia a la PEA como una sustancia de protección y regulación local. No funciona de la misma manera que los analgésicos tradicionales, pero puede afectar los mecanismos implicados en la inflamación y la sensibilización.

Las formas micronizadas y ultramicronizadas se investigan mejor porque la PEA regular tiene una solubilidad y absorción de agua limitadas.

Los datos clínicos son más sólidos en el dolor crónico y neuropático. También existe interés en la PEA para la fibromialgia, la migraña y algunos síntomas posvirales. Faltan estudios directos y amplios sobre EM/SFC.

luteolina

La luteolina es un flavonoide que se encuentra, entre otras cosas, en el apio, el perejil, la manzanilla, el orégano, las aceitunas y algunas otras plantas.

Los estudios en células y animales muestran la influencia de NF-kB, NLRP3, el estrés oxidativo y las vías de señalización relacionadas con la microglía. La luteolina también puede afectar los mastocitos y ciertas sustancias de señalización relacionadas con la inflamación.

La combinación PEA y luteolina se ha investigado en algunos contextos neurológicos y posvirales. Existe una justificación biológica para combinar las sustancias, pero la combinación no puede considerarse un tratamiento documentado de EM/SFC.

magnesio

El magnesio contribuye al metabolismo energético normal, la función muscular, el equilibrio electrolítico y el funcionamiento normal del sistema nervioso. Puede ser particularmente relevante en caso de una ingesta baja o una deficiencia documentada.

El magnesio también se ha investigado en la migraña y puede ser relevante cuando el dolor de cabeza forma parte del cuadro sintomático. Sin embargo, esto no documenta un efecto sobre la EM/SFC en sí.

Las diferentes formas de magnesio tienen diferentes propiedades. El glicinato de magnesio se utiliza a menudo cuando es importante una buena tolerancia y un estómago más tranquilo. El malato de magnesio es interesante en contextos energéticos y musculares, mientras que el treonato de magnesio se comercializa específicamente para el sistema nervioso. La documentación de que una forma es mejor en EM/SFC es insuficiente.

Riboflavina y coenzima Q10 en dolores de cabeza

Se han investigado la riboflavina, la vitamina B2 y la coenzima Q10 para la migraña. Si el dolor de cabeza es una parte central del cuadro sintomático, primero debe diagnosticarse y tratarse como un dolor de cabeza, no atribuido automáticamente a "neuroinflamación".

Ácidos grasos omega-3

EPA y DHA están incluidos en las membranas celulares y forman mediadores lipídicos que participan en la regulación de la inflamación. El omega-3 también es importante para la estructura y función normales del sistema nervioso.

La documentación directa sobre EM/SFC es escasa, pero los omega-3 pueden ser relevantes como parte de la dieta y con una ingesta baja de pescado graso.

Nivel 3: Mecánicamente interesante, pero sin buena documentación en EM/SFC

PQQ – pirroloquinolina quinona

En la investigación preclínica, la PQQ ha afectado las vías de señalización relacionadas con la PGC-1-alfa y la biogénesis mitocondrial. Esto hace que la sustancia sea biológicamente interesante, especialmente junto con CoQ10.

PQQ participa en reacciones redox y se estudia en relación con el número y función de las mitocondrias. Sin embargo, no existe evidencia clínica sólida de que la PQQ reduzca la PEM o trate la EM/SFC.

Por lo tanto, la PQQ debe presentarse como un apoyo nutricional mitocondrial y una sustancia de investigación interesante, no como una intervención documentada para EM/SFC.

NAC y glicina

La N-acetilcisteína, NAC, es un precursor del glutatión, mientras que la glicina participa en la síntesis de glutatión y muchos otros procesos.

La combinación de glicina y NAC, a menudo llamada GlyNAC, se ha investigado en otros grupos con estrés oxidativo, cambios mitocondriales y pérdida de función relacionada con la edad. La combinación no ha sido suficientemente investigada en EM/SFC.

Ácido alfa lipoico

El ácido alfa lipoico actúa como cofactor en complejos enzimáticos mitocondriales y participa en reacciones redox. La sustancia también puede ayudar a regenerar otros antioxidantes.

Falta documentación clínica específica para EM/SFC.

creatina

La creatina se incluye en el amortiguador de energía rápida de las células a través del sistema de fosfocreatina. Es importante en los músculos y el cerebro y puede ser relevante en caso de baja capacidad muscular o ingesta insuficiente.

Existe interés biológico e investigación de otras afecciones, pero no hay documentación suficiente sobre un efecto sobre EM/SFC o PEM.

taurina

La taurina afecta las membranas celulares, la osmorregulación, el manejo del calcio, el sistema nervioso y las funciones mitocondriales. La sustancia es interesante para el estrés neurológico y metabólico, pero la documentación clínica directa para EM/SFC es insuficiente.

Precursores de NAD como NR y NMN

El ribósido de nicotinamida, NR, y el mononucleótido de nicotinamida, NMN, pueden aumentar los metabolitos relacionados con NAD en humanos.

NAD es importante para el metabolismo energético, la reparación del ADN y los sistemas redox. Aún se desconoce si la suplementación con NR o NMN proporciona beneficios clínicos en EM/SFC.

curcumina

La curcumina es un polifenol de la cúrcuma y afecta varias vías inflamatorias y redox en estudios de laboratorio, incluidas NF-kB, Nrf2 y ciertas citoquinas.

La absorción varía mucho entre formulaciones. La piperina puede aumentar la absorción, pero también puede afectar las enzimas que descomponen los medicamentos.

Los datos directos de EM/SFC son insuficientes. Por lo tanto, la curcumina debe considerarse como un apoyo general para la inflamación normal y los mecanismos antioxidantes, no como un tratamiento de la enfermedad.

quercetina

La quercetina se encuentra naturalmente, entre otras cosas, en cebollas, manzanas, bayas y alcaparras. La sustancia puede afectar a Nrf2, NF-kB, mastocitos e inflamasomas en estudios preclínicos.

Hay investigaciones clínicas sobre otras afecciones y cierto interés en los síntomas posvirales, pero la documentación para EM/SFC no es suficiente.

resveratrol

El resveratrol se encuentra, entre otras cosas, en la piel de las uvas, las bayas y los cacahuetes. La sustancia afecta a las sirtuinas, a la AMPK, al equilibrio redox y a las vías de señalización mitocondrial en estudios de laboratorio.

Los resultados clínicos en humanos varían y no existe buena documentación para el tratamiento de EM/SFC.

Boswellia

Los ácidos boswélicos de virak afectan, entre otras cosas, a las vías de señalización relacionadas con la 5-lipoxigenasa y los leucotrienos.

La documentación se aplica principalmente a ciertas condiciones de dolor e inflamación, no a EM/SFC. La boswellia puede ser relevante en relación con molestias musculares o articulares específicas, pero no debe presentarse como una intervención general de EM/SFC.

melatonina

La melatonina es una hormona que regula el ritmo circadiano. También tiene propiedades antioxidantes y relacionadas con el sistema inmunológico en estudios preclínicos.

La melatonina puede ser relevante para un trastorno del sueño específico, pero una dosis más alta no es necesariamente mejor. Puede provocar somnolencia, sueños vívidos, dolores de cabeza o interacciones medicamentosas.

El objetivo debería ser una mejor regulación del sueño, no la dosis más alta posible.

rodiola rosada

La rodiola ha sido investigada por la fatiga relacionada con el estrés, la tensión mental y la capacidad de trabajo reducida. Los resultados no se pueden transferir fácilmente a ME/CFS.

En EM/SFC, una experiencia estimulante puede hacer que la persona haga más de lo que permite el límite de energía. Esto puede aumentar el riesgo de "empuje-choque".

ashwagandha

Ashwagandha ha sido investigada para el estrés, el sueño y la fatiga no específica. La sustancia puede afectar la sedación, la presión arterial, el azúcar en sangre, la glándula tiroides y los procesos relacionados con el sistema inmunológico.

La documentación para EM/SFC es insuficiente y su uso debe evaluarse individualmente.

Ginseng, schisandra y eleuterococo.

Estas plantas se utilizan tradicionalmente para reducir la energía, el estrés y la resistencia. La evidencia de fatiga no específica no debe confundirse con la documentación de EM/SFC dominado por PEM.

El efecto estimulante puede enmascarar el límite energético del organismo sin aumentar la capacidad biológica real.

Melena de león y setas medicinales.

La melena de león, Hericium erinaceus, contiene compuestos que se estudian en relación con el crecimiento nervioso, la cognición y las funciones neurológicas.

Los betaglucanos de los hongos pueden influir en las respuestas inmunológicas. Sin embargo, los datos clínicos directos en EM/SFC son insuficientes.

extracto de roble francés

Se han examinado extractos estandarizados de roble francés para detectar diversas formas de fatiga y estrés oxidativo. Hay señales interesantes, pero los resultados de la fatiga no específica u otros grupos de pacientes no pueden transferirse automáticamente a EM/SFC.

Ginkgo y cistanche

El Ginkgo biloba afecta el flujo sanguíneo, los mecanismos antioxidantes y las vías de señalización neurológica. Cistanche se utiliza tradicionalmente para el agotamiento y la vitalidad reducida.

Ciertos estudios combinados pueden ser interesantes, pero la documentación para EM/SFC claramente diagnosticada es limitada.

Jengibre y romero

El jengibre y el romero contienen polifenoles y terpenos que afectan la inflamación y las vías redox en estudios de laboratorio.

Pueden ser buenas partes de una dieta variada, pero no deben considerarse como tratamiento para EM/SFC.

Wasabi e isotiocianatos

Los isotiocianatos activan, entre otras cosas, los mecanismos de defensa relacionados con Nrf2. Algunos estudios pequeños han investigado los extractos de wasabi y la fatiga, pero actualmente la documentación es débil.

Los probióticos y el eje intestino-cerebro

El microbioma intestinal puede influir en el sistema inmunológico, los metabolitos, la barrera intestinal y las señales al sistema nervioso.

Algunos estudios pequeños han investigado los probióticos en la EM/SFC, pero diferentes cepas de bacterias tienen diferentes propiedades. Los resultados de un producto o una cepa no se pueden generalizar a todos los probióticos.

[Imagen 5 - mitocondrias: una mitocondria detallada con flujo de energía a través de la membrana interna, rodeada de estructuras moleculares neutras.]

Vitaminas y Minerales: corregir carencias antes de protocolos avanzados

En caso de fatiga prolongada, antes de un régimen completo de suplementos debe realizarse un examen médico.

Entre otras cosas, puede ser relevante examinar el estado sanguíneo, la ferritina, la vitamina B12, el folato, la vitamina D, el metabolismo, la función hepática y renal, la HbA1c y la enfermedad celíaca basándose en una evaluación clínica.

Las vitaminas y minerales pueden contribuir a las funciones normales del cuerpo:

  • Las vitaminas B contribuyen de diversas formas al metabolismo energético y al sistema nervioso.
  • La vitamina C contribuye al metabolismo energético normal y a la protección de las células frente al estrés oxidativo.
  • La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico.
  • El magnesio contribuye al metabolismo energético normal, a la función muscular y al sistema nervioso.
  • El zinc y el selenio contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunológico y a la protección de las células contra el estrés oxidativo.
  • El hierro contribuye al transporte normal de oxígeno y al recambio de energía, pero no debe usarse en dosis altas sin una necesidad documentada.

Más no siempre es mejor.

Las dosis altas de vitamina B6 con el tiempo pueden causar neuropatía. El hierro puede ser perjudicial si se utiliza incorrectamente. El magnesio puede causar problemas estomacales y debe considerarse especialmente en caso de función renal reducida. La ingesta elevada de zinc a largo plazo puede contribuir a la deficiencia de cobre.

Una forma segura de evaluar subvenciones

  1. Aclarar diagnósticos, carencias y medicamentos.
  2. Defina un objetivo, como sueño, dolor de cabeza, malestar ortostático o carga cognitiva.
  3. Cambia una cosa a la vez.
  4. Comience poco a poco y vaya aumentando lentamente, porque algunas personas con EM/SFC son muy sensibles.
  5. Antes del registro de síntomas y actividad, incluida la respuesta entre 24 y 72 horas después del cambio.
  6. Detener si hay un claro deterioro.
  7. No utilice un impulso de energía temporal para exceder su límite de resistencia.

Se deben considerar las posibles interacciones.

La CoQ10 puede afectar el tratamiento con warfarina. La curcumina, el resveratrol, el ginkgo y los omega-3 pueden ser relevantes para el riesgo de hemorragia. La piperina puede afectar las enzimas que descomponen las drogas. Los adaptógenos pueden afectar la presión arterial, el azúcar en sangre, la sedación, el metabolismo o el tratamiento inmunomodulador.

Tecnología de soporte: interesante, pero por ahora

Uno Vita trabaja con varias tecnologías que son relevantes para el entorno de iluminación, la recuperación y el bienestar. En el caso de EM/SFC, la tecnología debe estar subordinada a la estimulación y la tolerancia individual.

Luz roja e infrarroja cercana: fotobiomodulación

La fotobiomodulación, PBM, utiliza luz roja e infrarroja cercana.

Las investigaciones preclínicas y los estudios en otros grupos muestran la influencia, entre otros, de la citocromo c-oxidasa, las señales redox, la microcirculación y las vías de señalización relacionadas con la inflamación. Hay investigaciones sobre la fatiga muscular y ciertas áreas de dolor, pero la buena documentación específica para EM/SFC es muy limitada.

Al realizar la prueba, se debe comenzar con un tiempo corto y una dosis baja, evitar el estrés por calor innecesario y observar el empeoramiento retardado de los síntomas.

Más luz no es automáticamente mejor. El PBM a menudo tiene una respuesta a la dosis bifásica, donde tanto una dosis demasiado baja como una dosis demasiado alta pueden producir menos del efecto deseado.

PEMF – campos electromagnéticos pulsados

PEMF afecta el tejido con un campo magnético variable en el tiempo. La tecnología se ha investigado, entre otras cosas, para el dolor, la curación ósea y determinados trastornos musculoesqueléticos.

Las afirmaciones sobre la influencia de las mitocondrias, las señales de calcio y la inflamación son interesantes, pero la evidencia directa en EM/SFC es insuficiente.

Las personas con marcapasos u otro implante electrónico deben seguir las contraindicaciones y consejos médicos del fabricante. Lo mismo se aplica al embarazo, la epilepsia y las enfermedades graves.

Hidrógeno molecular – H₂

El agua rica en hidrógeno y la inhalación de hidrógeno se estudian en relación con las señales redox y de inflamación.

Existen estudios clínicos en diversas enfermedades y en sujetos sanos, pero los resultados son heterogéneos. No se ha documentado que el hidrógeno molecular sea un tratamiento para la EM/SFC.

El hidrógeno es inflamable. La inhalación requiere equipos diseñados para la producción segura de gas, el control de la concentración y la ventilación. Nunca se debe manipular oxígeno o hidrógeno con equipos improvisados ​​o cerca de fuentes de ignición.

Lo que la tecnología no debe hacer

La tecnología no debe convertirse en una nueva carga.

Si el aparejo, el transporte, el calor, la luz, el sonido o el propio tratamiento desencadenan la PEM, la medida está mal dosificada, por muy interesante que sea el mecanismo.

En EM/SFC grave o muy grave, incluso medidas aparentemente leves pueden ser demasiado.

La base que no puede ser reemplazada

Gestión del ritmo y la actividad.

Mapear qué actividades físicas, mentales, sociales y emocionales desencadenan el deterioro. Planifica pausas antes de cruzar la frontera.

El ritmo debe proteger la capacidad disponible y reducir el riesgo de accidentes repetidos.

Sueño y ritmo circadiano

Investigue la apnea del sueño, las piernas inquietas y otros trastornos del sueño si se sospecha. La luz natural y las rutinas deben adaptarse a la sensibilidad lumínica y al nivel de energía.

El sueño no reparador en la EM/SFC no necesariamente desaparece incluso si mejora la duración del sueño, pero aun así se deben tratar trastornos específicos del sueño.

intolerancia ortostática

Los mareos, palpitaciones, debilidad o empeoramiento de la confusión mental en posición erguida deben evaluarse médicamente.

Los líquidos, la sal y la compresión no son adecuados para todos, especialmente en el caso de presión arterial alta, enfermedades renales o cardíacas.

Nutrición y líquidos

El objetivo es conseguir alimentos tolerables y ricos en nutrientes, suficientes proteínas y un suministro estable de energía, no una rígida "dieta perfecta".

En caso de náuseas, problemas de mastocitos, molestias intestinales, dificultades para tragar o intolerancias alimentarias graves, puede resultar útil acudir a un nutricionista clínico.

Dolor y dolor de cabeza

Los dolores de cabeza deben clasificarse. Las migrañas, el abuso de drogas, los dolores de cabeza tensionales, los problemas para dormir y el dolor de cuello necesitan medidas diferentes.

Los dolores de cabeza nuevos, repentinos o inusualmente intensos deben evaluarse médicamente.

Ambiente y carga sensorial

La luz, el sonido, la temperatura, la pantalla y la actividad social pueden costar energía. La esgrima es una adaptación biológica, no un signo de falta de motivación.

[Imagen 7 – ritmo: una persona planifica el día tranquilamente con un diario, un monitor de frecuencia cardíaca, agua, comida y luz natural para mantenerse dentro de su límite de energía.]

Sugerencias para una forma de trabajar cuidadosa e individual

Fase 1 – Mapa

Registra la actividad, el pulso si es útil, el sueño, la ingesta de alimentos, los medicamentos y los síntomas. Esté especialmente atento al deterioro entre 12 y 48 horas después de la tensión.

Fase 2 – Estabilizar

Reduzca los "push-crash", simplifique las tareas cotidianas y trate las deficiencias o comorbilidades identificadas.

Fase 3: elige un objetivo

Elija sueño, dolor, dolor de cabeza, intolerancia ortostática o una deficiencia documentada, no "todo EM/SFC" a la vez.

Fase 4: Pruebe un soporte a la vez

Utilice una carga inicial baja y suficiente tiempo de observación. Considere tanto la respuesta inmediata como cualquier PEM retrasado.

Fase 5: conservar solo lo que proporcione un beneficio neto

Una medida que proporcione energía a corto plazo, pero provoque un colapso más adelante, no es una mejora real.

Preguntas frecuentes

¿DecodeME muestra que EM/SFC es genético?

El estudio muestra un componente genético poligénico. Esto significa que muchas variantes genéticas comunes afectan ligeramente el riesgo. La genética no es el destino y los resultados explican sólo una parte de la vulnerabilidad biológica.

¿Puede una prueba genética indicar qué suplementos debo usar?

No. Los hallazgos de DecodeME son hallazgos grupales y no han sido validados como prueba genética clínica ni como base para la elección personal de suplementos dietéticos.

¿Existe ahora un análisis de sangre para EM/SFC?

No. El estudio de sangre encontró patrones prometedores a nivel de grupo, pero ningún marcador distinguió de manera confiable entre personas con EM/SFC y controles.

¿Cuáles son los suplementos mejor investigados?

La CoQ10 combinada con NADH y oxaloacetato tiene algunos datos clínicos directos, pero los estudios aún son demasiado pocos y pequeños para recomendar un agente en general. Las deficiencias documentadas deben corregirse primero.

¿Está documentada la PQQ contra EM/SFC?

No. La PQQ es interesante debido a las vías de señalización mitocondrial, pero faltan buenos estudios clínicos de EM/SFC.

¿Pueden la PEA y la luteolina ayudar contra la neuroinflamación?

La PEA y la luteolina tienen apoyo clínico mecanicista e indirecto para el dolor y algunas afecciones neurológicas o posvirales. La documentación directa de EM/SFC es insuficiente.

¿Pueden la luz roja, PEMF o hidrógeno curar el EM/SFC?

No. Ninguna de las tecnologías ha sido documentada como cura. Posiblemente se puedan probar como soporte de carga baja durante un uso seguro, con estimulación y respuesta retardada como puntos de control importantes.

¿Por qué deberías empezar desde abajo?

EM/SFC puede causar una sensibilidad inusual a la actividad, estímulos, medicamentos y suplementos. La carga inicial baja hace que sea más fácil detectar tanto el beneficio como el deterioro.

¿Puede un producto energizante hacerte tolerar más actividad?

No necesariamente. Una sustancia puede aumentar la experiencia de energía sin aumentar la tolerancia real al estrés del cuerpo. Si la persona utiliza el levantamiento de energía para hacer más y recibe PEM más tarde, la medida no ha proporcionado un beneficio neto real.

Conclusión

DecodeME y el nuevo estudio de sangre mueven la investigación de EM/SFC en una dirección biológica clara.

Las señales genéticas vinculan el riesgo con la respuesta inmune, el sistema nervioso y la regulación del dolor, mientras que los patrones sanguíneos apuntan a inflamación y desregulación metabólica.

Los hallazgos son importantes, pero no constituyen un modelo de diagnóstico completo y no proporcionan una base para hacer coincidir un gen con un suplemento dietético.

La estrategia más responsable sigue siendo proteger contra PEM, investigar otras causas y comorbilidades, corregir deficiencias documentadas y probar cuidadosamente el soporte.

La CoQ10 combinada con NADH y oxalacetato tiene alguna documentación clínica directa. La PEA, la luteolina, la PQQ, los polifenoles, los omega-3 y los cofactores mitocondriales son interesantes en diferentes niveles de evidencia, pero deben mencionarse con precisión.

PBM, PEMF y el hidrógeno molecular deben entenderse como tecnología de investigación y bienestar, no como un tratamiento documentado de EM/SFC.

El objetivo no es forzar al cuerpo a rendir más. El objetivo es reducir tensiones innecesarias y crear las mejores condiciones posibles para la estabilidad, la regulación y la calidad de vida.

Información importante y reservas.

El artículo pretende ser información profesional general y no reemplaza la evaluación, el diagnóstico o el tratamiento médico.

EM/SFC puede superponerse con otras afecciones graves. Busque atención médica en caso de fatiga nueva o que aumenta rápidamente, pérdida de peso inexplicable, fiebre persistente, dolor en el pecho, dificultad para respirar, desmayos, nuevos síntomas neurológicos, sangre en las heces u orina u otros síntomas de alarma.

Los suplementos dietéticos pueden provocar efectos secundarios e interacciones. Las mujeres embarazadas y en período de lactancia, los niños, las personas con enfermedades renales o hepáticas y las personas que utilizan medicamentos deben consultar a un profesional sanitario cualificado.

Uno Vita AS no afirma que los suplementos dietéticos o la tecnología de bienestar puedan prevenir, tratar o curar la EM/SFC.

Fuentes científicas y públicas.

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